Fuente primaria
Apocalipsis (Nuevo Testamento)
Juan de Patmos (no identificado con el apóstol Juan por la mayoría de la crítica) · 95
Obra profética y apocalíptica dirigida a siete comunidades de Asia Menor. Su escenografía del castigo final —fuego, azufre, humo que sube para siempre— es, junto con Mateo, la fuente neotestamentaria que más pesa en la iconografía y la retórica cristianas del infierno, aunque el texto la aplica en primer lugar a los poderes hostiles (Satanás, el Imperio) más que a una descripción sistemática del destino individual.
Nota de uso en el proyecto
Escrito en griego, probablemente hacia el final del reinado de Domiciano (ca. 95). Aporta la imagen del «lago de fuego y azufre» (19:20; 20:10-15; 21:8), el tormento «por los siglos de los siglos» del diablo, la bestia y el falso profeta, y la expresión «segunda muerte». La Muerte y el Hades son arrojados también al lago de fuego.