Fuente primaria
Hegesipo, Memorias, sobre Santiago (vía Eusebio, Historia eclesiástica 2.23)
Hegesipo (citado por Eusebio de Cesarea) · 175
Testimonio cristiano posterior, de segunda mano y legendario en sus detalles, sobre la vida y la muerte de Santiago. Se cita para contrastarlo con Josefo, no para completar su biografía.
Nota de uso en el proyecto
La obra de Hegesipo (siglo II; la fecha de ca. 175 es aproximada y no se ha comprobado aquí) solo se conoce por las citas de Eusebio. Según un resumen del pasaje en la traducción de McGiffert (Nicene and Post-Nicene Fathers, vía New Advent): a Santiago se lo llamaba «el Justo» desde los tiempos del Señor, porque muchos llevaban ese nombre; era santo desde el vientre de su madre, no bebía vino ni licor, no comía carne, no se cortaba el pelo ni se ungía, vestía de lino y entraba solo en el santuario; recibía el nombre de Oblías, que Hegesipo glosa como «baluarte del pueblo» y «justicia»; escribas y fariseos lo pusieron en el pináculo del templo para que disuadiera a la gente, y él confesó a Jesús sentado a la derecha del Poder; lo arrojaron, sobrevivió a la caída, rezó por sus verdugos y murió lapidado y golpeado en la cabeza por un batanero; lo enterraron junto al templo; y Vespasiano sitió la ciudad inmediatamente después. Esta versión discrepa de la de Josefo (apedreado por orden del sumo sacerdote tras ser acusado de quebrantar la Ley, junto con otros). Eusebio cita además a Clemente de Alejandría (Hipotiposis), según el cual Pedro, Santiago y Juan eligieron a Santiago el Justo como obispo de Jerusalén, y que habla de la muerte arrojado del pináculo y golpeado por un batanero; y atribuye a Josefo una frase sobre la ruina de los judíos como venganza por Santiago el Justo, algo que Orígenes también atribuye a Josefo y que no figura en los manuscritos conservados de Josefo que se han consultado. No se ha leído el griego.