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¿Los primeros cristianos creían que Jesús era Dios?
Depende de qué se entienda por «Dios» y por «creer». Casi todos los primeros cristianos atribuyeron a Jesús un rango sin precedentes —lo llamaron «Señor», le oraron, cantaron himnos a él, le aplicaron textos bíblicos sobre Yahvé—, y eso ocurre muy pronto, en las dos primeras décadas. Pero de ahí a la afirmación de que Jesús es Dios en el mismo sentido que el Padre, con una misma sustancia, hay un largo trecho: esa formulación no aparece con claridad hasta los textos más tardíos del Nuevo Testamento (Juan, quizá Tito) y Ignacio de Antioquía, y solo se define como doctrina en el siglo IV. Los historiadores discrepan en la cronología —Hurtado y Bauckham defienden una cristología alta temprana, Ehrman y Dunn un proceso gradual— y coinciden en que hubo grupos, como los ebionitas, que veían a Jesús como un hombre elegido por Dios.
Lo que se dice
Para la teología cristiana clásica, la respuesta es sí y sin matices: Jesús fue Dios desde siempre, y los apóstoles lo supieron. Para muchos críticos, es lo contrario: Jesús fue un predicador judío y su divinización es un invento tardío, obra de Pablo o de los concilios. En medio, los historiadores discuten cosas mucho más finas.
Respuesta corta
Depende de qué se entienda por “Dios” y por “creer”. Hay tres niveles que conviene separar:
- Devoción: tratar a Jesús con honores religiosos —llamarlo “Señor”, orarle, cantarle himnos—. Esto ocurre muy pronto, en las dos primeras décadas.
- Identidad divina: afirmar que Jesús pertenece de algún modo al ámbito de lo propio de Dios (crear, reinar, ser adorado, llevar su nombre). Los textos lo insinúan en Pablo y lo dicen con más claridad en Juan.
- Doctrina: afirmar que Jesús es Dios en el mismo sentido y de la misma sustancia que el Padre, y que Padre, Hijo y Espíritu son tres personas de un solo Dios. Esto no está formulado en el Nuevo Testamento; se define entre los siglos II y IV (ver ¿La Trinidad está en la Biblia?).
Casi todos los primeros cristianos estaban en el nivel 1, muchos en el 2, y ninguno con la formulación técnica del 3. Y hubo grupos, como los ebionitas, que no pasaban del nivel de “un hombre elegido por Dios”.
El problema del “monoteísmo”
Para los judíos del siglo I, “un solo Dios” era lo más fundamental que se decía (el Shemá: “el Señor nuestro Dios, el Señor es uno”). Adorar a alguien que no fuera Dios era idolatría. Pero ese monoteísmo no era tan rígido como el de siglos posteriores: se admitían seres intermedios —ángeles, la Sabiduría, el Logos, el Mesías— con papeles casi divinos. La pregunta histórica no es “¿podían creer que un hombre fuera Dios?” (en abstracto, no), sino “¿cómo se las arreglaron para colocar a Jesús dentro de ese marco?”.
Lo más antiguo: una devoción que sorprende
Los textos más antiguos del Nuevo Testamento son las cartas de Pablo (años 50), que a su vez citan fórmulas anteriores a ellas:
- Romanos 1:3-4: una fórmula probablemente prepaulina dice que Jesús, “descendiente de David según la carne”, fue “constituido Hijo de Dios con poder por su resurrección”. Suena a una cristología “de exaltación”: la resurrección lo eleva.
- Hechos 2:36: “Dios lo ha hecho Señor y Cristo”. Hechos 13:33 aplica a la resurrección un salmo real (“hoy te he engendrado”). Es difícil saber qué parte de estos discursos refleja una tradición muy antigua.
- 1 Corintios 16:22: “Maranatá”, una oración en arameo (“Señor nuestro, ven”). Que aparezca sin traducir en una carta a griegos indica que viene de las primeras comunidades palestinas: ya oraban a Jesús.
- 1 Corintios 8:6: Pablo reformula el Shemá: “para nosotros hay un solo Dios, el Padre… y un solo Señor, Jesucristo, por quien existen todas las cosas”. El “Señor” (Kýrios) es el término con que la Biblia griega traduce el nombre divino.
- Romanos 10:9-13 aplica a Jesús un texto de Joel sobre “invocar el nombre del Señor”, que en el original habla de Yahvé; Filipenses 2:10-11 aplica a Jesús una frase de Isaías 45 sobre la adoración universal a Dios.
- Filipenses 2:6-11, un himno probablemente anterior a la carta: Cristo, “en forma de Dios”, no se aferró a su igualdad, se humilló hasta la cruz, y Dios lo exaltó. Se discute si habla de preexistencia (lectura mayoritaria) o de un contraste con Adán (lectura de James Dunn).
- Plinio (ca. 112) informa de que los cristianos de Bitinia cantaban “un himno a Cristo como a un dios”.
Lo notable es la rapidez: no hace falta esperar siglos para que aparezca una devoción de tipo religioso a Jesús.
Cuando Jesús es llamado “Dios”
Hay un puñado de textos, casi todos tardíos o discutidos:
- Juan 1:1 (“el Verbo era Dios”) y Juan 20:28 (Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!”), de hacia el 90-110, son las afirmaciones más claras. Pero el mismo evangelio dice “el Padre es mayor que yo” (14:28), lo que muestra una relación jerárquica, no de igualdad de sustancia.
- Hebreos 1:8 aplica a Jesús un salmo que dice “tu trono, oh Dios”.
- Tito 2:13 y 2 Pedro 1:1 pueden leerse como “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”, o como dos sujetos distintos: es un problema de gramática griega.
- Romanos 9:5 acaba con una doxología que, según la puntuación, se refiere a Cristo (“el cual es Dios sobre todas las cosas”) o a Dios Padre. Los especialistas están divididos.
- Ignacio de Antioquía (ca. 110) escribe con naturalidad “nuestro Dios, Jesucristo” (Efesios, saludo y 18:2).
Es decir: la expresión existe, pero en textos de finales del siglo I y comienzos del II, y con problemas de traducción en varios casos.
Las cristologías “bajas”
No todos pensaban así. Los ebionitas, un grupo judeocristiano, mantenían que Jesús era un hombre nacido de José y María, elegido por Dios y adoptado como Hijo en el bautismo, sin preexistencia (Ireneo, Contra las herejías 1.26.2). Ese es un modo de leer el relato del bautismo en Marcos 1:9-11 (“Tú eres mi Hijo amado”), un evangelio que no cuenta el nacimiento virginal. Del otro lado estaban los docetistas, que sostenían que Jesús solo parecía humano.
Y el propio Jesús: la mayoría de los historiadores cree que Jesús no afirmó con claridad ser Dios (en la escena de Marcos 14:61-64 se lo condena por blasfemia, pero la interpretación de la respuesta es muy discutida). Se le atribuye una conciencia de una relación excepcional con Dios, pero eso no equivale a declarar identidad divina.
Cuatro modelos de los especialistas
- Cristología de exaltación (Bart Ehrman, How Jesus Became God). Los primeros seguidores pensaron que Dios había elevado a Jesús tras su muerte a un rango divino (Romanos 1:4, Hechos 2:36). Más tarde se retrotrajo esa divinidad al bautismo, al nacimiento y a la preexistencia (Marcos → Mateo/Lucas → Juan). Es un proceso gradual.
- Modelo gradual (James Dunn, Christology in the Making). La cristología es muy elevada desde pronto, pero la preexistencia personal aparece con claridad solo en Juan, y la adoración plena del Hijo es tardía.
- Cristología temprana de la identidad divina (Richard Bauckham, Jesus and the God of Israel). Desde el principio los autores del Nuevo Testamento incluyen a Jesús en la identidad del único Dios: le atribuyen su nombre, su papel creador y su soberanía. No es una ruptura con el monoteísmo, sino su reformulación.
- Devoción “binitaria” (Larry Hurtado, Lord Jesus Christ). En las primeras décadas surge un culto a Jesús junto a Dios que es una “mutación” dentro del monoteísmo judío, sin equivalente conocido: orar, bautizar, cantar y comer la cena en su nombre.
Los modelos 1 y 2 sitúan la formulación fuerte más tarde; los 3 y 4 sitúan lo esencial muy pronto. Todos coinciden en que la doctrina posterior es un desarrollo.
Qué sabemos
- Desde las primeras comunidades hubo devoción a Jesús: le llamaban “Señor”, le oraban y le cantaban himnos.
- Se le aplicaron desde muy pronto textos bíblicos sobre Yahvé (Romanos 10, Filipenses 2).
- La afirmación explícita “Jesús es Dios” solo aparece en textos de finales del siglo I y comienzos del II (Juan, Ignacio; quizá Tito y Hebreos), con problemas de traducción en varios casos.
- La doctrina de la igualdad de sustancia no está formulada en el Nuevo Testamento.
- Hubo grupos que mantuvieron una cristología “baja” (ebionitas).
Qué no sabemos
- Cómo se veía Jesús a sí mismo: los textos que lo describen son posteriores y están ya interpretados.
- Con qué rapidez se atribuyó a Jesús la preexistencia: depende de cómo se lea Filipenses 2:6-11.
- Cuán extendida estaba la cristología “alta” fuera de las comunidades que dejaron textos.
- Cómo se leía “Señor” en las comunidades arameas frente a las griegas.
Qué fuentes existen
- Fórmulas y himnos prepaulinos: Romanos 1:3-4; Filipenses 2:6-11; 1 Corintios 8:6 y 16:22.
- Los evangelios (Marcos 1 y 14; Juan 1, 10, 14 y 20), Hechos 2 y 13, y Hebreos.
- Testimonios externos: Plinio, Cartas 10.96; Ignacio de Antioquía; Ireneo sobre los ebionitas.
- Estudios: Ehrman, How Jesus Became God; Dunn, Christology in the Making; Hurtado, Lord Jesus Christ; Bauckham, Jesus and the God of Israel.
Qué discuten los historiadores
La discusión es sobre cronología y naturaleza: ¿cuánto de la cristología alta se remonta a los primeros años? ¿Es una ruptura con el monoteísmo judío o una forma de él? Ehrman y Dunn tienden a un desarrollo por etapas; Hurtado y Bauckham, a una devoción y una identidad divina muy tempranas. Las posiciones confesionales del lado creyente sostienen que los apóstoles lo supieron desde el principio; las del lado escéptico, que fue un invento posterior. Ninguna de las dos es, en sí, un resultado del método histórico: este solo puede decir qué se escribió, cuándo y en qué términos.
De dónde viene la idea
La pregunta parte de la sensación de que “Dios” tiene un significado fijo. Pero el que damos hoy —el de los credos de Nicea (325) y Constantinopla (381)— es el resultado de un largo trabajo de traducción: cómo decir en categorías griegas lo que las primeras comunidades habían vivido en categorías judías. Los primeros cristianos hicieron algo inaudito para su entorno —adorar a Jesús sin dejar de ser monoteístas— y las generaciones siguientes tardaron siglos en decir con precisión qué significaba eso.
Fuentes
- Carta a los Romanos (texto griego / traducciones críticas) — Romanos 1:3-4; 9:5; 10:9-13
- Carta a los Filipenses (texto griego / traducciones críticas) — Filipenses 2:6-11
- Primera Carta a los Corintios (texto griego / traducciones críticas) — 1 Corintios 8:6; 16:22
- Hechos de los Apóstoles (texto griego / traducciones críticas) — Hechos 2:36; 13:33
- Evangelio de Marcos (texto griego / traducciones críticas) — Marcos 1:9-11; 14:61-64
- Evangelio de Juan y Cartas de Juan (texto griego / traducciones críticas) — Juan 1:1-18; 10:30; 14:28; 20:28
- Cartas de Plinio el Joven a Trajano, 10.96-97 — Cartas 10.96 (himno a Cristo «como a un dios»)
- Cartas de Ignacio de Antioquía (recensión media) — Efesios, saludo y 18:2
- Adversus Haereses (Contra las herejías), libro 3 — Contra las herejías 1.26.2 (los ebionitas)
- How Jesus Became God: The Exaltation of a Jewish Preacher from Galilee
- Lord Jesus Christ: Devotion to Jesus in Earliest Christianity
- Jesus and the God of Israel: God Crucified and Other Studies on the New Testament's Christology of Divine Identity
- Christology in the Making: A New Testament Inquiry into the Origins of the Doctrine of the Incarnation
Relaciones
- MENTIONS → ¿La Trinidad está en la Biblia? — Complemento: este artículo trata la cristología del siglo I; aquel, la formación de la doctrina trinitaria hasta 381.
- MENTIONS → Trinidad
- MENTIONS → Logos
- MENTIONS → Mesías
- MENTIONS → Jesús de Nazaret
- MENTIONS → Pablo de Tarso
- MENTIONS → Cristianismo paulino
- MENTIONS → Cristianismo joánico
- MENTIONS → Ebionitas
- MENTIONS → Proto-ortodoxia
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Villa B., A. "¿Los primeros cristianos creían que Jesús era Dios?". Atlas histórico, antropológico e interactivo de los cristianismos. Versión 0.1. Última revisión: 2026-09-19. https://cristianismos.com/es/articulos/los-primeros-cristianos-creian-que-jesus-era-dios/