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Jesús de Nazaret

Predicador judío galileo del siglo I, ejecutado en Jerusalén por orden de Poncio Pilato; su historicidad la sostienen fuentes cristianas (Pablo) y menciones romanas y judías tardías (Tácito, Josefo), y la convicción de sus seguidores de que había resucitado dio origen al movimiento del que surgen los distintos cristianismos.

Tradición

Las tradiciones cristianas posteriores lo presentan como el Hijo de Dios encarnado, Mesías e Hijo del Hombre, con un desarrollo doctrinal (Trinidad, dos naturalezas) que se consolida en los concilios de los siglos IV y V, no en el siglo I.

Dato histórico mínimo

Existe un consenso académico amplio —incluso entre especialistas no creyentes— sobre la existencia histórica de Jesús: un predicador judío galileo, activo en tiempos de Herodes Antipas y del prefecto romano Poncio Pilato, bautizado por Juan el Bautista, que reunió seguidores, entró en conflicto con autoridades religiosas y romanas, y fue ejecutado por crucifixión en Jerusalén hacia el año 30-33. Este dato mínimo se apoya en fuentes cristianas tempranas (las cartas de Pablo y las tradiciones detrás de los evangelios) y en menciones no cristianas posteriores y de valor desigual, que se detallan abajo; ninguna de estas últimas es testimonio ocular.

Tácito (hacia 116). En los Anales (15.44) dice que Cristo, de quien deriva el nombre del grupo que la multitud llamaba cristianos, «sufrió la pena de muerte en el reinado de Tiberio, por sentencia del procurador Poncio Pilato» (traducción de la Loeb; se leyó en inglés). Es una fuente romana y no cristiana, pero escribe unos ochenta años después de los hechos y no dice de dónde obtuvo la información. Se discute si confirma de forma independiente el relato cristiano o recoge lo que creían los cristianos de su tiempo; no consta que refleje «la memoria oficial romana», como sugería un revisor, y lo más prudente es no darle más peso del que da el texto. Tácito llama «procurador» a Pilato, mientras que la inscripción de Cesarea lo llama «prefecto de Judea»; se ha explicado como anacronismo de título o como el uso corriente cuando escribía, y no afecta al contenido.

Josefo (hacia 93-94). Antigüedades 20.200 menciona la muerte de Santiago, «hermano de Jesús, llamado Cristo»; Orígenes (Contra Celso 1.47) lo recoge, e indica que Josefo «no creía que Jesús fuera el Cristo». El otro pasaje, el Testimonium Flavianum (18.63-64), tal como se conserva presenta a Jesús como «el Cristo» y menciona la resurrección, algo que, según el propio Orígenes, Josefo no sostenía; por eso la posición más común, según los resúmenes consultados, es la de autenticidad parcial: un núcleo de Josefo ampliado después por manos cristianas. Orígenes dice dos veces que Josefo no creía que Jesús fuera el Cristo y no cita el Testimonium; Eusebio es el primero que lo cita completo; la versión latina de Jerónimo dice «se creía que era el Cristo»; y las versiones árabe (Agapio) y siríaca (Miguel el Sirio), que han servido para reconstruir un texto «original», parecen derivar de Eusebio y no ser testigos independientes. Hay quien lo considera íntegramente interpolado o rehecho por Eusebio, y los detalles de qué palabras son de Josefo se discuten. Por todo ello esta ficha apoya el dato mínimo en Tácito y en Pablo, no en el Testimonium, y no afirma que haya un «consenso» que valide un núcleo concreto sobre la ejecución por Pilato.

Pablo. En 1 Corintios 15:3-8 transmite como algo «recibido» una fórmula sobre la muerte, el entierro y las apariciones de Jesús; es la tradición más antigua conservada sobre su muerte y resurrección. La fecha de la carta y la de la fórmula no se han investigado aquí.

Problema historiográfico

Galilea. Según Josefo (Antigüedades 18.27 y 18.36-38), Herodes Antipas fortificó Séforis, a la que convirtió en la «metrópoli» de Galilea, y fundó Tiberias a orillas del lago, que pobló con extranjeros, con muchos galileos, con gente llevada a la fuerza y con pobres a los que dio casas y tierras; Josefo añade que la ciudad se levantó sobre tumbas, lo que la hacía impura para la ley judía. No consta que los evangelios sitúen escenas de su actividad en Séforis ni en Tiberias. De ahí a hablar de un campesinado empobrecido por la urbanización y por los impuestos, y de un tono subversivo en las parábolas, hay una lectura que defienden autores como Reed, Horsley y Freyne, y que otros discuten: Chancey sostiene que la Galilea del siglo I era mayoritariamente judía y que las pruebas de una influencia helenística urbana fuerte son escasas, y las estimaciones de población (de Séforis, de Tiberias y de Nazaret, que algunos describen como un caserío de unos cientos de habitantes) varían mucho. La ficha no da cifras de presión fiscal porque no se han verificado fuentes para ellas.

Reconstruir más allá del mínimo. Qué dichos y hechos que le atribuyen los evangelios se remontan a él mismo, cuál era su relación exacta con el judaísmo de su época (profeta apocalíptico, maestro de sabiduría, reformador social —hay defensores académicos serios de cada modelo—) y qué cristología le atribuían sus primeros seguidores en vida y después de su muerte es objeto de debate intenso.

Las «búsquedas». El campo suele contarse por etapas: la que Schweitzer cerró en 1906 al señalar que los retratos anteriores eran en parte proyecciones de sus autores; la «nueva búsqueda» que abrió Käsemann en 1953; y la «tercera búsqueda», nombre que N. T. Wright cuenta haber acuñado en 1982, que suele caracterizarse por subrayar el judaísmo de Jesús. Esa numeración es discutida: hay quien rechaza el esquema y quien discute que la tercera búsqueda haya descubierto al Jesús judío. El revisor la asocia con los movimientos apocalípticos de renovación de Israel, pero no todos los autores de esa corriente comparten esa lectura; no se ha verificado aquí qué sostiene cada uno.

La ejecución. La crucifixión no fue una pena exclusivamente romana: los resúmenes consultados la registran entre asirios, persas, griegos y púnicos, y Josefo cuenta crucifixiones ordenadas por Alejandro Janeo. Roma la usó sobre todo contra esclavos, rebeldes y bandidos. Según Marcos 15:26, la inscripción de la cruz decía «el rey de los judíos», lo que apunta a una acusación de pretensión regia, pero no se ha podido comprobar en lo consultado que se siguiera un proceso por maiestas, y los motivos de Pilato, y su relación con el conflicto con las autoridades del Templo, no son más que una reconstrucción. Josefo describe un Pilato dispuesto a la violencia contra multitudes (Antigüedades 18.3.1-2: las enseñas en Jerusalén, el acueducto), lo que encaja con esa reconstrucción pero no la prueba.

Caso: la resurrección

Ediciones críticas de referencia

No se ha consultado ninguna.

Bibliografía moderna recomendada

Ninguna leída para esta ficha: Meier, A Marginal Jew: Rethinking the Historical Jesus (Anchor Bible Reference Library / Yale University Press), cinco volúmenes, el quinto de 2016 (Probing the Authenticity of the Parables); el revisor habló de cuatro; Sanders, Jesus and Judaism (1985; Fortress, según el revisor); Vermes, Jesus the Jew (Collins, Londres, 1973, según los catálogos; la edición de SCM que mencionó el revisor no se ha podido confirmar); Hengel sobre la crucifixión (1977); Reed, Archaeology and the Galilean Jesus (2000); Chancey, The Myth of a Gentile Galilee (2002).

Qué no sabemos

No hemos releído los evangelios en esta revisión: lo que se dice de su relato se apoya en la ficha anterior, en las fichas de los evangelios y en los pasajes puntuales citados. Tácito y Josefo se leyeron en traducciones inglesas, y de Josefo solo los pasajes indicados. Las discusiones sobre el Testimonium, Tácito, Galilea y las «búsquedas» las conocemos por resúmenes, no por los estudios originales. Tampoco sabemos con certeza el año de su nacimiento (antes de la muerte de Herodes, hacia 4 a. C., según Mateo), ni el de su muerte (30 o 33), ni qué fuente tuvo Tácito, ni cuál era el texto original de Josefo, ni el tamaño de Nazaret.

Consecuencia antropológica

Prácticamente todo lo que sigue en la historia de los cristianismos —desde las cartas paulinas hasta Nicea, desde el monacato hasta la Reforma— es, en algún sentido, una serie de respuestas sucesivas a la pregunta de quién fue esta persona y qué significó su muerte.

Fuentes

Relaciones

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Equipo editorial Cristianismos.com. "Jesús de Nazaret". Atlas histórico, antropológico e interactivo de los cristianismos. Versión 1.0. Última actualización: 2026-11-04. https://cristianismos.com/es/personas/jesus-de-nazaret/