citable · v1.0 · consenso: mayoritario

Antioquía

Gran ciudad helenística de Siria (fundada hacia 300 a. C.) con una importante comunidad judía; según Hechos, allí se llamó «cristianos» por primera vez a los seguidores de Jesús, y Pablo cuenta en ella su conflicto con Pedro. Su rango de «sede patriarcal» es posterior.

Tradición

La tradición cristiana presenta Antioquía como el lugar donde los discípulos recibieron por primera vez el nombre de «cristianos», como una de las iglesias madres del cristianismo y, más tarde, como una de las grandes sedes de la Iglesia antigua. Esa última etiqueta es un rango posterior, no la situación del siglo I (ver el punto 4 del problema historiográfico).

Dato histórico mínimo

Antioquía del Orontes fue fundada hacia 300 a. C. por Seleuco I Nicátor y fue capital seléucida hasta que Roma la tomó en 64 o 63 a. C. y la hizo capital de la provincia de Siria (según obras de referencia; las fechas varían un año). Josefo la llama «metrópoli de Siria» y dice que merece sin discusión el lugar de la tercera ciudad del Imperio romano por su tamaño y su prosperidad (Guerra 3.29); es un juicio suyo, no una medida, y en el pasaje consultado no nombra las dos primeras. Esta ficha no da cifras de población, porque las estimaciones modernas oscilan mucho.

Según Hechos 11:19-26, los creyentes dispersados tras la persecución por Esteban llegaron hasta Antioquía; allí se convirtió «gran número»; la comunidad de Jerusalén envió a Bernabé; este fue a buscar a Saulo a Tarso y enseñaron durante un año, y «los discípulos fueron llamados cristianos primero en Antioquía» (versículo 26; traducción propia de la KJV, como las citas de Gálatas que siguen). Es la única fuente de esa historia. En Gálatas 2:11-14, Pablo cuenta que, cuando Cefas llegó a Antioquía, él «le resistió cara a cara», porque antes de que llegaran «algunos de parte de Santiago» Cefas comía con los gentiles, y cuando llegaron «se retiró y se apartó, temiendo a los de la circuncisión»; los demás judíos «disimularon con él», y hasta Bernabé fue arrastrado. Pablo no cuenta el desenlace.

Problema historiográfico

1. El trasfondo judío y griego. La importancia de Antioquía como lugar de encuentro entre población griega, siria y judía es verosímil, pero la ficha solo puede apoyar una parte con fuentes. Josefo dice que Seleuco Nicátor concedió a los judíos de las ciudades que fundó, Antioquía incluida, una ciudadanía con privilegios comparables a los de macedonios y griegos (Antigüedades 12.119); que, al comienzo de la guerra judía, un judío llamado Antíoco acusó a su padre y a otros, que fueron quemados en el teatro, tras lo cual una investigación absolvió a los judíos de un incendio (Guerra 7.43-62); y que los antioquenos pidieron a Tito expulsar a los judíos y retirar las tablas de bronce de sus privilegios, y él se negó (7.100-111). Todo eso depende de Josefo, que escribe con intereses apologéticos, y el estatus ciudadano de los judíos es discutido por los especialistas, a quienes no hemos leído. Que ese ambiente fuera el «caldo de cultivo idóneo» para que el movimiento se desligara de Judea, como propone el revisor externo, es una interpretación; Hechos 11 da una explicación más sencilla del origen de la comunidad, la dispersión desde Jerusalén, y no habla de un proceso de emancipación.

2. El nombre «cristianos». Hechos 11:26 es la única fuente de que el nombre naciera en Antioquía. Autores profanos como Plinio (hacia 112) y Tácito (hacia 116) emplean el nombre, pero no dicen de dónde procede; por eso es inexacto decir que falte en la literatura profana, como sostuvo el revisor externo: lo que falta es una confirmación del lugar y del momento. También lo usan Hechos 26:28 y 1 Pedro 4:16. Quién lo puso y con qué tono es materia de debate: Bickerman lee el verbo de Hechos 11:26 como «tomar un nombre» en el uso oficial; según el resumen consultado, casi todos los comentaristas siguen a Conzelmann en que lo pusieron los de fuera; y la forma en -ianos tiene paralelos no cristianos. Que fuera un apodo despectivo, otra hipótesis del revisor, no se deduce del texto y no se afirma aquí.

3. El incidente de Antioquía. El texto de Pablo dice «algunos de parte de Santiago»; unos los consideran enviados suyos, otros solo gente asociada a él, y la ficha no resuelve ese punto. Tampoco se sabe cómo termina el episodio, ni dónde encaja en la cronología de Hechos: unos lo sitúan después del acuerdo de Hechos 15, otros antes, y otros piensan que Hechos 15:1-2 podría reflejar la misma disputa. Es el relato de una de las partes. Que el choque ilustre la tensión de fondo entre apertura a los gentiles y exigencias identitarias judías, como dice el revisor, es una lectura plausible de la mesa compartida; que el problema fuera específicamente las leyes alimentarias es una interpretación, no algo que diga Pablo (que habla de comer y de «temer a los de la circuncisión»). Ver la ficha del incidente.

4. El rango de «sede patriarcal». No es del siglo I. El canon 6 de Nicea (325) confirma que «en Antioquía y en las demás provincias, que las Iglesias conserven sus privilegios» junto a las de Alejandría y Roma, y el canon 7 da un lugar de honor al obispo de Elia (Jerusalén); no hay en esos textos un título de «patriarca». Según resúmenes de calidad desigual, la pentarquía se formula en la legislación de Justiniano (Novela 131) y el concilio Quinisexto (692) enumera los cinco patriarcados; el canon 28 de Calcedonia (451) trata de Constantinopla. El revisor externo atribuía la consolidación a «Éfeso y Calcedonia»; en los resúmenes consultados Éfeso no aparece en ese proceso, y la fecha en que cada sede recibió el título de patriarca no se ha comprobado. En la época de Pablo las comunidades eran ciudad por ciudad; la ficha no usa «sede patriarcal» para el siglo I.

5. Los obispos de Antioquía. Según Eusebio, Ignacio fue obispo de Antioquía, «segundo en la sucesión de Pedro» (3.36) y, en otro pasaje, segundo tras Evodio (3.22). Que Pedro fundara y presidiera la iglesia de Antioquía es una tradición posterior; Gálatas solo cuenta una visita. La ficha de Ignacio trata las listas y su autenticidad.

Ediciones críticas de referencia

No consultadas en esta revisión (los textos antiguos se han leído solo en traducciones inglesas de dominio público, mediante extractos, o por resúmenes):

Bibliografía moderna recomendada

No leída; se cita como lectura recomendada:

Qué no sabemos

Consecuencia antropológica

Antioquía muestra cómo el movimiento de Jesús, al pasar de una ciudad judía a una gran ciudad greco-siria, tuvo que decidir cómo convivir en la mesa personas de orígenes distintos; el conflicto que cuenta Pablo es testimonio de que esa decisión no fue pacífica ni unánime. Esa lectura es una interpretación: se apoya en un solo relato de una de las partes (Gálatas 2:11-14) y en una narración posterior (Hechos 11), y no se ha contrastado aquí con una comparación sistemática con otras ciudades.

Fuentes

Relaciones

citable

Citar esta entrada (formato APA, provisional):

Equipo editorial Cristianismos.com. "Antioquía". Atlas histórico, antropológico e interactivo de los cristianismos. Versión 1.0. Última actualización: 2026-11-04. https://cristianismos.com/es/lugares/antioquia/